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Partisan War in the Eastern Front - II GUERRA MUNDIAL LA DIVISION AZUL Y LA GUERRA EN EL FRENTE DEL ESTE

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II Guerra Mundial Division Azul Frente del Este Fotos Videos Tienda Online
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ORIGENES

En el momento en el que los alemanes pusieron pie en Rusia, muchos campesinos y obreros de las zonas ocupadas se echaron al monte y a los bosques para luchar, a su manera, contra los soldados nazis. El movimiento nació espontáneamente, como en todos los conflictos bélicos de siglos pasados.
Stalin pronto se dio cuenta que aquello era una excelente arma, y que si era fuertemente coordinada y supervisada por las autoridades soviéticas, podrían ser utilizadas para apoyar seriamente el esfuerzo bélico del Ejército Rojo. Obviamente los partisanos no podían ser utilizados como fuerza de choque en grandes enfrentamientos contra tanques, en trincheras o en primera línea de combate. Esta fuerza tan heterogénea sería utilizada, principalmente, para socavar las fuerzas de la retaguardia alemana, entorpecer el aprovisionamiento de las tropas del frente, destruir sus comunicaciones, entorpecer el tránsito de tropas y armamento, y en resumidas cuentas, cualquier sabotaje que sirviera para debilitar al enemigo.
El movimiento partisano comienza a ser regulado por primera vez en la Historia, por la Directiva de Comisarios del Pueblo y por el Partido Comunista, a través de un Decreto del Soviet Supremo, fechado el 18 de julio de 1941. El documento se tituló "Sobre la Organización de la lucha en la retaguardia de las tropas alemanas". Desde un primer momento quedaba claro que las fuerzas partisanas deberían actuar únicamente en los territorios bajo control alemán, y siempre en la retaguardia, nunca en primera línea de combate. Incluso, algún tiempo más tarde, se reguló la participación de los partisanos por áreas de intervención, el 5 de septiembre de 1942, con la resolución llamada "Las Tareas del Movimiento Partisano". Obviamente estas reglas quedaban muy bien explicadas, pero era pura fantasía el pensar que los partisanos podían regularse según las normativas de Moscú. Las fuerzas partisanas fueron irregulares y no solieron trabajar de forma coordinada a lo largo de la guerra por razones más que obvias.


También hubo muchas mujeres rusas que empuñaron las armas contra los invasores nazis.

En sus inicios, el servicio de inteligencia soviético, el NKVD, fue responsable de la implantación directa de los partisanos a partir de 1941. Fueron compuestas grandes unidades de reconocimiento y de asalto que fueron infiltradas en la retaguardia del enemigo. Estas unidades claramente se convirtieron en fuerzas irregulares que tenían como objetivo interferir en la organización de las tropas alemanas en la retaguardia, es decir, labores partisanas.
El Partido Comunista, guiado por las directrices provenientes del Kremlin, hicieron todo lo posible para intentar coordinar estas fuerzas, tal y como se ha comentado anteriormente. Por eso, en 1942, nació la Sede Central del Movimiento Partisano. Dicha sede fue la responsable de los Comités Regionales Partisanos, y de esta oficina se dictaron muchas órdenes a lo largo de la guerra. Ayudó a coordinar algunas acciones guerrilleras, y a proporcionar a estas fuerzas dispersas mayor cohesión, llegando a crear operaciones  en colaboración con fuerzas regulares del Ejército Rojo.

COMPOSICIÓN

La organización de las unidades guerrilleras solía ser más o menos igual en todas las células de resistencia partisana. Normalmente había un grupo compuesto por varias decenas de personas, y a finales de la guerra estos grupos llegarían a tener, los más numerosos, más de 200 voluntarios en sus filas. Normalmente solían utilizar armas pequeñas y ligeras (ametralladoras, pistolas, rifles y granadas) , pero hubo muchas unidades que llegaron a poseer morteros y ametralladoras pesadas, normalmente capturadas al enemigo. Las piezas de artillería eran realmente raras y escasas. Todo aquel que entraba a formar parte de una célula partisana solía realizar un juramento para luchar contra los fascistas, y además se veía inmerso en una estricta disciplina militar.

El destino de un partisano si era capturado era la ejecución pública en la mayoría de los casos.

Hay que decir que en la mayoría de los casos estas unidades carecían de la experiencia de combate necesaria para hacer frente a una unidad regular alemana, incluso mediante una emboscada. Por eso, en los primeros años de guerra, entre 1941 y 1942, la mortandad entre los partisanos rondaba más del 90%. Por contrastar un dato, el NKVD creó 1565 destacamentos de partisanos en Ucrania desde el principio de la guerra (junio de 1941) hasta verano del año siguiente. Esos grupos los compusieron un total de unas 35.000 personas. Solamente un 10% de los efectivos sobrevivió al primer año de acción en combate.
Solían aprovechar la geografía local para sus operaciones, por lo que las guerrillas solían operar en grandes bosques, pantanos y montañas principalmente. En estas zonas se podían crear emboscadas y las áreas normalmente era de sobra conocidas por los integrantes de las unidades soviéticas. Normalmente eran pequeñas unidades, por lo que siempre que podían evitaban el combate directo con los soldados alemanes. El principal arma de los partisanos fue, sin duda, el sabotaje.
De nuevo, aún con la sombra sempiterna de Moscú, se nombró un Jefe de los Partisanos, que fue nombrado por la facción más dura del Partido Comunista. Para este puesto fue propuesto el mariscal Voroshilov, el cual tomó posesión de su cargo el 6 de septiembre de 1942. De esta forma la guerra de guerrerillas, su organización, preparación y la realización de sus operaciones se convirtieron de forma totalmente directa como parte del Ejército Rojo en cuanto a nivel estratégico y operacional. Obviamente, a los partisanos no les gustaba tener una figura "autoritaria" que les ordenara esto y aquello, por lo que Moscú tomó buena nota, y solamente un par de meses después, el 11 de noviembre más concretamente, el cargo de Responsable quedaba abolido. La solución que se decidió tomar a raíz de esta destitución, fue el Órgano Militar Partisano sería subordinado directamente al Mando Supremo del Ejército.

OPERACIONES

El sabotaje, la destrucción de las infraestructuras enemigas y la eliminación de unidades dispersas sería el principal trabajo de los partisanos. Desde luego, era una forma sencilla y efectiva de desorganizar la retaguardia enemiga, causando así grandes perdidas minimizando las bajas, sin tener que luchar directamente contra un enemigo visible, pues los partisanos golpeaban y salían huyendo para evitar el enfrentamiento directo, tal y como ya se ha comentado.

A pesar de ser tropas irregulares muchos fueron condecorados.
Otros muchos fueron condecorados con el Título de Héroe de la Unión Soviética.

Las pequeñas operaciones de sabotaje acabaron convirtiéndose en un lastre que el ejército alemán no pudo soportar. Por hacernos una idea de la importancia de los partisanos, estos llegarían a descarrilar unos 18.000 trenes. También, los partisanos fueron utilizados como fuente fiable de inteligencia por el ejército soviético, así como agentes políticos y propagandistas de bolcheviquismo soviético, sobre todo entre la población en los territorios ocupados por los alemanes, trabajando casi como comisarios políticos.   Desde el comienzo de la Ofensiva del Ejército Rojo en 1942, los partisanos controlaron los movimientos de las tropas enemigas, así como sus movimientos. Atacaron por la espalda las bases alemanes, ayudaron a romper las defensas del enemigo en algunos puntos, a repeler algunos contraataques, a rodear y a aniquilar unidades enemigas y a eliminar a todos aquellos que apoyaban a los alemanes en los territorios ocupados, principalmente a políticos corruptos y colaboradores políticos de los nazis.
Incluso llegaron a participar en mantener y conservar el poder soviético en territorios ocupados. Ayudaron también a mantener, en definitiva, el ardor combativo de la población civil.
The partisans in Russia
invariably fought in terrain that the Germans found impossible to patrol and control. The bulk of the partisans operated from and were based in the Pripet Marshes - a vast area of bog land four hundred miles to the south-west of Moscow. As the Germans advanced towards Moscow, Leningrad and Stalingrad, as Blitzkrieg steamrollered all before it, the death squads of the SS started their grim work. Many thousands of Russians joined the partisan groups in the marshes and attacked the German Army in the rear as it advanced east. The forests of Belorussia were also a major centre for partisan activity. Both the forests and the marshes had one similar feature - they were all but impossible to police. Those in the partisans knew their home territory and such knowledge gave them a huge advantage over the better armed and equipped Germans.

In May 1942, a Central Staff was set up in Russia to direct the activities of the partisans. By July 1943, the number of partisans fighting against the Germans was estimated at 142,000. They operated as far a field as Lake Peipus in the north to the Crimea in the south. In August 1942, the Central Staff called the work of the partisans unsatisfactory and ordered an increase in activity against the Germans. In the same month, the Central Staff also ordered a full amnesty for all who had collaborated with the Germans. The partisans had been utterly ruthless with any collaborators they had caught. However, the Central Staff wanted all Russians in the west to work as one unit - and the treatment of collaborators and suspected collaborators was a de-stabilising element within the area.

Partisans engaged in classic guerilla activity - hit and run tactics. Strategic targets were selected and attacked - with the attackers drifting away into the night. For the Germans, chasing them into forests or marshland was a demoralising task - and invariably fruitless. As a result, the general population of western Russia was targeted by the Germans. Civilian blood was spilt in retaliation for partisan attacks. However, the more civilians were targeted, the more people joined the partisans. The Germans created what was effectively a vicious circle. They had to do something, but they could not find the partisans to punish. By punishing the innocent, the Germans were simply converting more to the cause of the partisans. By the autumn of 1941, the Bryansk Forest, covering an area of 125 miles by 40 miles, had only an estimated 2,500 partisans there. Within 12 months, the figure had greatly increased - though any figures given out by the government were always open to interpretation as partisan figures were frequently used for propaganda purposes.



The importance of the partisans to the Russian war effort can be seen by the fact that Stalin ordered that the Central Staff had to ensure that the partisans in the west were well equipped. Though some units clearly had to improvise, many of the larger units, such as the Kovpak and Saburov brigades in the Bryansk Forest, were equipped to a level where they could take on the Germans. Though supplies could never be guaranteed on a regular basis, guns, rifles and ammunition were usually well supplied. While the number of official partisan detachments increased in 1943 from 661 to 1,06, the number of radio sets made available to the partisans increased from just 217 to 300. However, many partisan units were self-contained, so communication outside of their locality was never a major problem - especially as Stalin had ordered that partisan leaders did not have to await for orders from above or confirmation of orders. Explosives were also short supply - so the partisans learned to recycle the explosives from unexploded shells.

The impact the partisans had on the Germans was huge. The damage done to military property, communication and supply lines was a major factor in the Germans inability to sustain its war effort in the east. The impact the partisans had on morale is probably impossible to calculate.



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